Miocarditis (inflamación del músculo cardíaco)
Una inflamación del músculo cardíaco se denomina en términos médicos miocarditis, ya que el nombre proviene del músculo del corazón, llamado miocardio. En los casos más graves, puede provocar que el corazón bombee con menos fuerza o que pierda su ritmo normal. Las causas pueden ser diversas: por ejemplo, una infección vírica, una reacción inesperada del organismo a un medicamento o incluso una inflamación en otra parte del cuerpo que termine afectando al corazón. Las personas con miocarditis pueden presentar dolor en el pecho, cansancio, dificultad para respirar o un ritmo cardíaco rápido o irregular. Sin embargo, también puede cursar sin síntomas. Una miocarditis grave debilita el corazón, de manera que el resto del cuerpo no recibe suficiente sangre. En el corazón pueden formarse coágulos que provoquen un ictus o un infarto. No obstante, el riesgo de padecer miocarditis es muy bajo, y la mayoría de los pacientes se recuperan sin complicaciones. La inflamación también puede afectar al pericardio, la membrana que envuelve el corazón. En este caso, los especialistas hablan de pericarditis, término derivado de la palabra pericardio. Con frecuencia, la miocarditis y la pericarditis pueden presentarse de forma conjunta.